SINOPSIS

William Shakespeare escribió y representó Vida y muerte de Ricardo III para glorificar la dinastía Tudor a la cual pertenecía Elisabeth I de Inglaterra. Por el pueblo corrían historias, modificadas continuamente, sobre la guerra de las dos rosas entre los York i los Lancaster, que finalizó con el acceso al trono de Enrique VII, padre de Enrique VIII y padrino de Elisabeth I.

Shakespeare utilizó estas historias de intrigas, traiciones y asesinatos, para construir una obra alrededor de un personaje que se ha convertido en universal: Ricardo de Gloucester. Ricardo comparte en tiempo real con los espectadores los deseos más oscuros, las pasiones más bajas y la falta más absoluta de piedad.

El público asiste a su ascenso y caída, relatado en presente por el mismo, y es imposible no darse cuenta de las similitudes con otros poderosos psicópatas de todas las épocas. La fascinación que crea Ricardo III surge también, no tanto del entorno histórico, como de la riqueza emocional y la altura poética de sus otros personajes principales: Isabel de Woodville, Anna Neville, Eduard de York o George de Clarence.

Nuestra versión aspira a captar la esencia de estos caracteres situándolos en un armario enorme y viejo, que representa una corte decadente e invadida por la carcoma, un armario instalado en un escenario de pequeño cabaret donde, aparecen-representados por tres actores- unos personajes distorsionados por una mente perversa y sublimados por las palabras eternas de uno de los poetas más grandes que han existido.

LA CRÍTICA HA DICHO


" Una auténtica exhibición de lo que es trabajar el personaje hasta al más mínimo detalle con la máxima eficacia.”
J.A. Mendiola, Ara Balears.

“Enorme Carle Molinet y estupendos una vez más Lucia Sanchez y Josep Orfila...”
Francesc M. Rotger, Diario de Mallorca.

“...Un Shakespeare, adulador, que viene a estrenar accidentalment la propia naturaleza del populismo: razón de más para legitimar esta versión de clara inspiración contemporánia...”
Fernando Merino, El Mundo

“…Un trabajo interpretativo impecable..”
Rafel Gallego, Fanteatre